Cada día, se vuelven más diminutos, sin embargo nuestra dependencia hacia a ellos cada día crece más...
Cada día, se vuelven más diminutos, sin embargo nuestra dependencia hacia a ellos cada día crece más...¿qué es?
¿Qué más puede ser? Claro está, me refiero a un celúlar.
Es increíble, como, de unos diez años para aca, los celulares han ido evolucionando, a tal punto de que ahora son una mini computadora con cámara integrada. No es impresionante, tan sólo la gran tecnología que envuelven, sino que también la gran dependencia que hemos creado hacia ellos. Es tanto así, que hasta niños de escuela elemental, ya poseen sus propios celúlares.
Lo que comenzó como un lujo, se ha covertido en una necesidad.
Sin lugar a dudas, la idea de tener un aparato disponible en todo momento para hacer cualquier tipo de llamada, en caso de emergencia, es perfecta. Pero, como todo, cuando las cosas llegan a su límite, este nos indican que ya se está creando un problema.
Lo que se ha convertido en una necesidad, para muchos se ha convertido ya, en una adicción. Aunque antes, como quiera existía el teléfono de nuestros hogares, donde podíamos pasar lagas horas en el teléfono, el celúlar, preocupantemente, nos las ha permitido hablar en cualquier lugar y cualquier momento. Algo totalmente alarmante, ya que sin darnos cuentas no nos estamos permitiendo conocer las maravillas que hay a nuestro alrededor, dependiendo el lugar en el que nos encontremos.

Como todo en la vida, siempre tiene que existir un balance. Y el balance con el tiempo, no es ninguna excepción. Ya que este no puede ser dedicado meramente, a hablar por teléfono, lo que es totalmente ilógico. Hay que aprender a balanciarnos, y también a usar el celúlar sólo cuando se nos sea necesario.
No nos estamos dando cuenta, de la cantidad de dinero que consume una ceunta de celúlar. Muchas veces, aunque aparezcan ofertas fantásticas, estas luego de habernos comido el cerebro, nos salen mil veces más caras, de lo que supuestamente costaban. Ya que estas tienen unos límites muy bien establecidos, y sí te pasas de alguno, pierdes el doble de lo que pensabas haber ganado. En lo personal, he experiemntado el tener que hacer pagos exhorbitantes de celulares, ya que por unos cuantos minutos me he pasado de mi límite de minutos.
Ahora, me pregunto: si las cosas en la vida fueran tan rigurosas con sus límites, entonces, ¿existirían la adicciones?
Irónicamente deberíamos aprender del límite de nuestras cuentas, cuando nos pasamos de nuestros límites personales. Aunque suene gracioso, si le buscas la lógica, y lo analizas con claridad, verán a lo que me refiero.
La dependencia del celular, como cualquier adicción nos trae un sin número de porblemas, aunque no tan críticos. Pero sí al punto, que somos capaces de morir de un infarto, cuando al vivir sin nuestro grillete se refiere.
Grillete, porque como dijo uno de mis compañeros de clases, estos se han convertido, además, en localizadores instantáneos de nuestra persona.
O no se han fijado, que en lugar de preguntar cómo estamos, inconcientemente, preferimos preguntar dónde estás.
Es increíble, como un simple artefacto, ha cambiado por completo la manera de vida y comunicación del mundo enetero. Ya tiene cámaras, internet, y mañana qué podrán mejroar. Ya, por lo menos a mí se me están acabando las ideas, sin embargo esto a penas es el comienzo de: "la era de los celulares".
Cada día se volverán más indispensables. Sin embargo, el problema aquí está en su uso excesivo, no en su aduisición. Ya que nos está haciendo un daño extremo a nuestros bolsillos y capacidad socialización.

paty rodriguez dijo
cuidado con esa ortografía...
23 Febrero 2006 | 06:22 AM